Del enamoramiento por el detalle y de tranvías bulliciosos

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Del enamoramiento por el detalle y de tranvías bulliciosos

Praga se conoce no sin razón como la ciudad dorada. La metrópoli en la orilla del río Moldava ofrece muchos colores e innumerables motivos de foto, incluso en los días grises de invierno. Caroline Lohrmann del blog de viajes "Shavethewhales" viajó con el zoom de viaje 16-300 mm de Tamron por la capital checa. Aquí nos cuenta sus puntos culminantes y revela qué motivos realmente valen la pena.

El que vaga por las calles de Praga debe tener su cámara siempre a mano. Un zoom de viaje como el Tamron 16-300 mm F/3.5-6.3 Di II VC, el cual permite cubrir una gama amplia de distancias focales, es la elección perfecta para un paseo fotográfico por la ciudad. Hay mucho que descubrir en la ciudad de oro. Por ejemplo el famoso reloj astronómico de los apóstoles en la pared sur del Ayuntamiento en el casco viejo de la ciudad. Difícil de creer, pero fue construido ya en el año 1410.

Con devoción paro delante de la gran obra maestra y contemplo las innumerables figuras y formas. Cada hora se abren las puertas, los apóstoles salen, la muerte toca su timbre y después de unos segundos, el espectáculo terminó. Con una distancia focal de hasta 300 mm se pueden fotografiar bien los muchos detalles en los rasgos faciales y los números de oro.

El Puente de Carlos en la niebla matinal

También el famoso Puente de Carlos no está muy lejos de aquí. Durante el día casi siempre está lleno de turistas. Aquí, las mejores fotos se hacen por la mañana, especialmente con niebla. Es decir, madrugar merece la pena. Pero también por la noche a la hora azul, el puente es un motivo maravilloso. El bello paseo a lo largo del Moldava ofrece muchas oportunidades para montar un trípode para exposiciones largas.

El viejo mercado de la ciudad también es un motivo que vale la pena. Durante mi visita las casas coloridas y ricamente decoradas destacan muy bien contra el gris aburrido del cielo. Las torrecitas de cebolla y barandillas arabescas me detienen cada vez de nuevo y me hacen coger la cámara. La arquitectura de Praga es juguetona y ofrece al ojo siempre nuevos y fascinantes detalles, incluso en caso de repetidas visitas.

Pequeñas figuras de hierro fundido adornan las puertas de entrada y las paredes de muchas casas. Relieves de piedra decoran los arcos poderosos de puentes. El megazoom me ayuda a descubrir todos estos detalles. Realmente puedes pasar horas descubriendo siempre nuevas formas y colores y reflejarlas en formato completo con la cámara.

El Cross Club es un ejemplo maravilloso de la atención a los detalles de la ciudad, una mezcla de restaurante, bar y sala de conciertos. Ya desde lejos te llaman la atención las muchas miles de ruedecitas dentadas que giran delante del edificio. Es como si entraras en un aparato de relojería. Aunque he llegado al mediodía, tengo firmemente la intención de volver al atardecer. Entonces, la construcción brilla en la oscuridad. El Club entonces es aún más impresionante y ofrece un motivo perfecto para fotos nocturnas.

Dirección: Plynární 1096/23, 170 00 Praha 7-Holešovice

La colina de Petřín se encuentra muy cerca del centro y es conocida por sus hermosas vistas sobre Praga. Es fácil subir a pie y ya en el camino hacia arriba se me presentan muchos motivos bonitos para fotos. La colina es como un parque enorme. Numerosos bancos, que ofrecen a los caminantes cansados un lugar de descanso, se encuentran rodeados por jardines de flores. Una vez en la parte alta, se extiende toda la ciudad frente a mí. Aquí aprovecho las funciones de gran angular de mi objetivo.

Otro punto atractivo para fotos es la torre de televisión de Praga en el distrito Žižkov. Es bastante controvertido debido a su arquitectura especial y fue elegido el segundo edificio más feo del mundo por el portal de viajes estadounidense VirtualTourist. Pero justo eso lo hace tan interesante fotográficamente. La torre es de hormigón gris y alberga varias plataformas de miradores en su interior. Pero su aspecto es digno de ver: Enormes bebés de piedra suben la torre a gatas.

Dirección: Mahlerovy sady 1, 130 00 Praha 3

El tranvía de Praga es uno de mis platos turísticos fuertes. Los fines de semana y festivos la línea histórica 91 hace regularmente un viaje nostálgico. Retumba a través de estrechos callejones y pasa por muchos lugares de interés. El interior está equipado con bancos de madera estrechos, y un controlador con el traje histórico vende tickets de papel diminutos.

Mi sugerencia para los visitantes de Praga: Durante la semana, la línea 27 va a todas las plazas turísticamente interesantes de la ciudad. Sin embargo, el tranvía a menudo está hasta la bandera de gente. Quién quiera montar en esta línea, tiene que comprar sólo un título de día por el equivalente de 4,50 Euros. Por cierto, algunas de las estaciones de metro y los túneles son también motivos maravillosos para hacer fotos.

El que camina con atención a través de Praga será recompensado con seguridad con hermosas fotos en cualquier época del año.

Sobre el autor: Caroline Lohrmann

Caroline Lohrmann (30) viaja desde Hamburgo por el mundo y escribe sobre él en su blog Shavethewhales.NET sus historias personales. A la vez da consejos valiosos, es al mismo tiempo divertida y profunda y muestra un gran instinto por la fotografía y el diseño. Sus impresionantes fotos de personas, paisajes, animales y arquitectura las hace con una Nikon D5100 - preferentemente equipada con un Tamron SP AF 10-24 mm F/3.5-4.5 Di II LD Aspherical. Cuando Caroline no está de viaje por el mundo para su blog, la científica de comunicación trabaja como traductora y guía en eventos internacionales de automoción.

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