Modelos de alimentos en todo su esplendor

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Modelos de alimentos en todo su esplendor

Corinna Gissemann ama dos cosas: La luz natural y los alimentos. Con ambos ella evoca fotos mágicas de alimentos. Desde hace poco tiene un nuevo ayudante: el Tamron SP 90mm F/2,8 Di VC USD Macro 1:1 En el blog de Tamron relata cómo crea sus tomas llenas de ambiente.

La luz natural es sencillamente maravillosa, me encanta. Ya cuando empecé a fotografiar alimentos, me había enamorado de inmediato de este requisito insustituible. No sólo porque estoy peleada con el flash y compañía. Sino también porque con la luz natural se pueden lograr muy diferentes efectos, no importa lo pequeña que sea la ventana de la casa. Lo único que se necesita son unos pequeños "ayudantes" que se pueden encontrar en cualquier hogar.

Desde 2010 hago mis fotos con mi Canon EOS 5D Mark II y durante mucho tiempo usaba solamente objetivos de Canon. Resulta que también pude disfrutar de un Tamron SP 90 mm F/2.8, y ya durante la primera toma de fotos con este objetivo estaba más que satisfecha. Me encantan esos objetivos macro, porque con ellos soy súper flexible. Por un lado puedo aproximarme súper cerca a mi modelo de alimentos, por el otro puedo ofrecer también una agradable visión de, por ejemplo, una escena en la mesa. El macro de 90 mm es un verdadero "todoterreno".

A continuación describo cómo se crean mis fotos con luz natural. Las condiciones son muy simples: Cualquiera que dispone de ventanas en su vivienda, de una u otra manera tiene a su disposición luz natural. Muy práctico suele ser disponer de una ventana orientada hacia el Norte porque aquí existen casi siempre las mismas condiciones. Pero también una ventana hacia el Sur por la que entran los rayos del sol, puede ser atractiva.

Justo en la fotografía de alimentos, al principio siempre vale la pena probar diferentes situaciones de iluminación. Así puedes ver qué luz es la más apropiada para el respectivo modelo de alimentos. Siempre me ha salido bien usar la luz de fondo como luz principal, que en algunos casos puede entrar también ligeramente desde los lados. En general, la entrada desde la parte posterior o de refilón desde atrás son las dos direcciones de impacto que más uso en la fotografía de alimentos.

Desayuno veraniego

Las tomas del muesli son un buen ejemplo para explicar cómo procedo. En la presentación de mi pequeño desayuno quería lograr un ambiente luminoso y acogedor. Es decir, la mayor luz posible sobre un fondo claro con colores. La iluminación de estos conjuntos puede lograrse de diferentes maneras, dependiendo de qué entrada de luz se prefiere. Aquí me decidí por una luz de fondo que incide desde un ángulo de la parte posterior. Para obtener el curso de la luminosidad y las sombras así resultantes (justo enfrente del cuenco), en el ejemplo 1 no utilicé ningún accesorio. Quiero decir, ningún difusor para suavizar la luz ni tampoco un reflector blanco para aclarar las sombras.

Ejemplo 1: En esta imagen se ha trabajado sólo con una luz que incide desde un ángulo de la parte posterior. De este modo aparecen sombras oscuras, por ejemplo, por debajo del cuenco.

Pero mi objetivo era lograr una iluminación uniforme y equilibrada. Para ello he utilizado un reflector blanco. En este caso basta con una simple herramienta como, por ejemplo, una placa de espuma de poliestireno y una cartulina blanca. Porque para iluminar algo el lado a espaldas de la luz, se coloca simplemente un reflector blanco enfrente de la fuente de la luz principal, en mi caso la ventana. Si se observa el ejemplo 2, se puede ver que se esclarece de forma significativa por la derecha, por lo tanto disminuyen las sombras. Esto se puede apreciar bien directamente en la jarrita de leche y también delante, a la derecha, en el cuenco del muesli. Si se quiere más drama en la foto, simplemente se omite el reflector blanco. Todo según tu propio gusto. También moviendo el reflector blanco, pueden lograrse diferentes efectos, alguna vez un poco más adelante, alguna vez un poco más atrás. A veces también se pueden usar dos reflectores, con los cuales se obtienen a su vez unos resultados bastante diferentes.

Ejemplo 2: Un reflector blanco que se encuentra enfrente de la fuente de luz principal (ventana), suaviza la sombra en la imagen. Ahora la iluminación es muy uniforme y armoniosa.

También la luz de fondo directa es muy popular en la fotografía de alimentos. Cuando se trata de fotografiar bebidas u otros alimentos, es perfecta, porque hace que el modelo de alimentos muestre un resplandor especialmente hermoso. Por ello me decidí para mi foto de las grosellas por un brillo llamativo (ejemplo 3) gracias a la luz de fondo. Con este tipo de iluminación la luz cae exactamente desde la parte posterior sobre el modelo de alimentos, las sombras, por tanto, caen en la parte delantera de la imagen. Aquí he utilizado una alternativa al reflector blanco: un difusor. Si se le coloca delante de la ventana, lo que hace es que la luz que cae sobre las grosellas sea más suave (difusa), atenuando también así las sombras. Delante del cuenco quedan unas sombras apenas perceptibles. Además, gracias a la orientación de la luz, la foto del alimento toma un bonito carácter fresco y veraniego.

Ejemplo 3: La luz de fondo de la ventana se hace más suave mediante el uso de un difusor. De esta manera, se aclaran las sombras en la parte delantera de la imagen.

Fotos rústicas de alimentos

Para la toma rústica de alimentos conviene una incidencia lateral de la luz desde arriba. Esto significa que el modelo de alimentos no está a la altura del alféizar de la ventana, sino más bien algo por debajo. Me gusta usar esta luz especialmente para fotos de alimentos oscuras. También en este caso se ve que no se necesita un estudio grande para crear atractivas tomas de alimentos.

Para ilustrarlo mejor utilizo la constelación en mis tartas de bayas. Las he colocado sobre una pequeña mesa baja, y he preparado un poco la presentación y el estilo de las tartitas. En mi primera foto (ejemplo 4) no he utilizado ningún accesorio. Así que, ni reflector blanco, ni reflector oscuro (p. ej. una cartulina oscura para impedir cualquier reflejo de luz), que se emplean a menudo en este tipo de tomas. Así la foto de alimentos está iluminada relativamente uniforme.

Ejemplo 4: Para esta foto de alimentos ambientada se colocaron las dos tartitas de arándanos debajo de la ventana. De este modo la luz cae desde arriba sobre el modelo de alimentos.

Para compararlo, a continuación, en el ejemplo 5 puede ver el efecto que causan dos piezas de cartulina oscura. La parte posterior de la foto ahora es más oscura y obtiene así su carácter propio. También aquí merece la pena experimentar. Mueva los reflectores oscuros y vea cómo cambia la luz. Un pequeño consejo de paso: En el caso de las fotos oscuras de alimentos, es bueno usar una ligera subexposición para conseguir el aspecto rústico.

Con reflectores blancos y oscuros puede lograrse fácilmente efectos de luz maravillosos. Al principio, por supuesto, se requiere algo de práctica, pero con el tiempo usted desarrollará un sentido de lo que se puede utilizar, dónde y cómo. Estoy convencida de que con el tiempo usted disfrutará mucho modelando la luz.

Al final, en el PC, puede dar a sus fotos de alimentos todavía los últimos toques, por ejemplo, aclarar u oscurecer aquí y allá algunos puntos más. Justamente en las fotos de alimentos oscuras y rústicas es casi obligatorio añadir una viñeta.

¿Imágenes nítidas sin trípode?

Se puede apreciar arriba en el modo como he realizado algunas de mis fotos que he entrado casi en una simbiosis con mi trípode. Realizo mis fotos al 100% con el trípode. Primero, porque quiero tirar las fotos con el ISO lo más bajo posible, y en segundo lugar, porque los tiempos de exposición largos a menudo no permiten hacer las fotos a mano sin que salgan movidas.

Pero naturalmente he probado a fondo el objetivo macro de Tamron - y me arriesgué también a fotografiar manualmente. Me ha sorprendido, porque ha funcionado maravillosamente. Por supuesto ayuda la intensidad lumínica de F/2.8, pero por otro lado, el objetivo ofrece un estabilizador de imagen muy silencioso, que condensa los movimientos de la cámara no deseados. También el enfoque automático funciona de manera muy precisa, lo que también es importante cuando se fotografía a mano.

Finalmente puedo decir, que el Tamron SP 90mm F/2.8 Di VC USD Macro 1:1 cumple todos mis requisitos para una foto de alimentos conseguida. Además, comparado con muchos otros objetivos, también tiene un precio muy razonable. En definitiva: Un gran objetivo que entusiasmará mucho a los fotógrafos aficionados, pero con seguridad también a los profesionales.

Texto y fotos: Corinna Gissemann

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