Sugerencias para la fotografía urbana

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Sugerencias para la fotografía urbana

En las ciudades podemos encontrar un fascinante espectro de motivos en un espacio relativamente reducido: arquitectura ultramoderna, serpenteantes calles antiguas, famosas atracciones, pequeños parques ocultos, personas en toda su diversidad, animales y plantas, aperitivos y bebidas, coches y bicicletas... Y todo cambia constantemente, está vivo y pulsa. Todo un tesoro para los fotógrafos.

Sin embargo, con frecuencia volvemos de un viaje a una ciudad con las mismas postales de siempre. ¿Un fin de semana en París? Por supuesto, tiene que ser una vista frontal de la torre Eiffel. ¿Una soleada tarde en Heidelberg? Entonces hacemos una foto del castillo y del puente viejo desde la margen derecha del Neckar. Aunque estos motivos tienen su autoridad, las perspectivas intentadas y puestas a prueba no son ahora las peores y, de todos modos, estas fotos cumplen con su finalidad documental. Pero estas fotos suelen transmitir el alma de una ciudad (o su "ambiente") de manera inadecuada. Sin embargo, normalmente solo son necesarios pequeños trucos para convertir una aburrida foto convencional en una muy especial.

Este artículo ofrece algunas ideas sobre cómo llegar a casa después del próximo viaje a una ciudad con un retrato impresionante y poco habitual de la ciudad. Las sugerencias se ilustran con el ejemplo de mi ciudad, Heidelberg, pero pueden aplicarse a cualquiera otra.

1. Elija perspectivas poco frecuentes

El castillo de Heidelberg y el puente viejo son motivos conocidos en todo el mundo. Inconscientemente, tenderá a fotografiar estas dos atracciones tal y como las ha visto innumerables veces en guías de viaje o postales. Sin embargo, ¿por qué no jugar con la perspectiva? En la anterior foto, se pueden identificar con facilidad tanto el castillo como el puente viejo, pero solo forman el segundo plano. El primer plano da la imagen de un mayor nivel de significado y coloca el clásico motivo del castillo en un contexto nuevo: los desgastados tacones de las botas indican una larga marcha por la ciudad (¿quizás incluso más de los 300 escalones para subir al castillo?) de los que nos estamos recuperando, descansando en la hierba de la orilla del Neckar. La perspectiva del escarabajo juega con las proporciones y consiguen que el castillo y el puente parezcan pequeños en comparación con las botas del primer plano.

Esta foto también juega con un principio similar. Se pueden identificar las famosas torres del puente viejo, pero solo forman el contexto en el difuminado segundo plano. Para el primer plano puede elegirse cualquier cosa como punto de interés individual: el propio fotógrafo o su acompañante, una taza de café o una postal... ¿qué debe formar exactamente el motivo por el cual debe verse el segundo plano?

Si no tenemos nada de ello a mano, la propia naturaleza puede servir de ayuda, y su motivo puede enmarcarse con una frondosa rama o algo similar.

O, para cambiar, puede seguir su motivo muy de cerca para encontrar variaciones, como aquí en la barandilla del puente viejo, que ahora forma el marco para la vista hacia el Neckar.

2. Personas

Una ciudad solo está viva a través de las diversas gentes que la pueblan. Pero aunque resulte tentador: ¡en ningún caso podemos limitarnos a fotografiar a la gente de la calle! En Alemania existe el derecho a la propia imagen, §22 KunstUrhG, que indica que solo pueden publicarse retratos con el consentimiento de la persona retratada. Pero la mera realización de fotografías, aunque no se publiquen, podría constituir una interferencia con el derecho general a la privacidad. En consecuencia, ¡solicite siempre permiso a la persona que desea fotografiar! Cada persona deberá otorgar su permiso, incluso en imágenes de grupo. Las excepciones son fotografías de figuras de la historia contemporánea que aparecen en público, fotos en las que no se puede reconocer a las personas y fotos en las que las personas solo se consideran como accesorio, es decir, la foto seguiría aportando un mensaje aunque no estuviera la persona. Una foto de la catedral de Colonia para el álbum familiar, en la que de vez en cuando aparece un turista extranjero, no debería ser un problema.
Dado que la situación legal suele ser bastante complicada y podría ser diferente en cada caso individual, siempre se debe ser consciente de la responsabilidad de uno y ser menos dado a apretar el disparador si hay dudas.

Pero si le dan permiso o se da cualquiera de las excepciones, las fotos con personas son un activo para cualquier retrato urbano, aunque solo sean siluetas ambientales o el carismático vendedor de verdura del mercado. Si las personas están en movimiento, se recomienda el modo continuo para capturar realmente el momento más expresivo.

Si las personas molestan, puede colocar la cámara en un trípode o sobre una superficie sólida y ampliar el tiempo de exposición (a plena luz del día, es necesario un filtro gris). Las personas se difuminarán o desaparecerán debido al desenfoque por movimiento, mientras que los edificios inmóviles aparecerán nítidos.

3. Horas específicas del día - la hora dorada y la hora azul

El deslumbrante sol del mediodía produce rigurosas sombras que no suelen desearse en las fotos. También está la actividad cotidiana en la ciudad, que puede interferir con la búsqueda de motivos poco habituales para las fotos. Puede evitar ambas si se levanta muy temprano o si hace las fotos por la tarde. Durante la conocida hora dorada, aproximadamente una hora antes y después de la puesta de sol, la luz es muy cálida y suave y los colores son más intensos.

Un poco mas tarde, durante la hora azul, el cielo azul oscuro tiene aproximadamente el mismo brillo que la luz artificial de las farolas y de las casas. Una luz similar suele encontrarse por la mañana temprano, antes de amanecer. A esta hora, puede fotografiar los edificios iluminados o las farolas de un modo particularmente atmosférico.

4. Detalles

Además de las grandes plazas y amplias avenidas, también están los detalles que constituyen el especial encanto de una ciudad y que merece la pena fotografiar. No es cuestión de ir tachando fotográficamente todas las vistas que merecen la pena y realizar una imagen completa de la ciudad; eso mismo ya se ha hecho muchas veces en libros de viaje y con la búsqueda de imágenes de Google. Es mucho más divertido trazar un retrato de ciudad muy personal: Lo que me ha impresionado, lo que asocio con la ciudad, las pequeñas cosas que deseo recordar. Puede ser coloridas flores en las ventanas, la botella de vino que se tomó por la tarde, el escaparate de su tienda favorita...

5. Fotografiar el nombre de la ciudad como firma

Un truco sencillo pero eficaz: Siempre encontrará el nombre de la ciudad escrito en señales de las calles, souvenirs, en la estación, en posavasos, postales o guías turísticas. Solo tiene que estar atento y fotografiar el nombre de la ciudad con diversas variaciones y situaciones; nuestro cerebro a veces funciona de manera más primitiva de lo que pensamos y, al ver las fotos, se emociona con la información directa: "Ajá. Esto también es Heidelberg".

6. Tomar fotografías desde arriba

En el sentido auténtico de la palabra, conseguirá una vista nueva de la ciudad con solo subir unos metros. Sea la torre de una iglesia o una torre de observación, una montaña próxima, una noria o un teleférico... prácticamente todas las ciudades ofrecen oportunidades para subir más alto. El fotógrafo abre una perspectiva completamente nueva desde arriba: reconocerá simetrías ocultas en el paisaje de la ciudad, experimentará la ciudad en el contexto de su entorno (ríos, montañas, bosques, desierto...) y encontrará una visión general de los puntos de referencia de la ciudad. Y es posible que también encuentre nuevas e interesantes oportunidades para hacer fotos.

Además, las características del perfil de una ciudad se pueden fotografiar maravillosamente desde un punto de vista elevado:

O puede jugar con interesantes detalles que pueden fijar particularmente bien la escena contra el fondo de la ciudad:

7. Reflejos

Muchas ciudades se encuentran cerca de agua, sea un río, un lago o el mar. Además, puede que llueva de cuando en cuando y se formen charcos en las calles. En cualquier caso, es la perfecta oportunidad para realizar una foto con reflejo. Lo mejor para esto es una superficie de agua en calma, para que se puedan apreciar muchos detalles en la imagen reflejada. También debe tenerse en cuenta la simetría del reflejo al formar la composición, de modo que el eje de simetría esté en el centro exacto de la imagen, como en la primera foto, por ejemplo. ¡Gire la imagen especular 180° para crear confusión sobre qué es el original y qué el reflejo!

8. Rastros de luz

Otra característica de las ciudades grandes es el tráfico congestionado. De noche, puede aprovecharlo para mejorar las fotos con los rastros de luz (los restos de luz de los vehículos que pasan). Esto requiere un tiempo de exposición prolongado y, en consecuencia, un trípode para evitar que la foto aparezca movida. Dado que el brillo del entorno y la velocidad de los vehículos nunca es constante, es difícil dar aperturas y tiempos de exposición precisos que siempre funcionen. Como guía aproximada, suele ser adecuado un tiempo de exposición de 10 segundos.

9. Equipación

Si desea realizar un viaje con el mínimo equipaje posible y tener flexibilidad, puede usarse un objetivo Megazoom para capturar todos los motivos disponibles. El compañero perfecto es el Tamron de 16-300 mm f/3.5-6.3 para cámaras con sensor APS-C (alternativamente, el 28-300 mm f/3.5-6.3 para un formato completo). Todas las fotos de este artículo se han tomado con el último. El gran intervalo de distancias focales cubre todo, desde las tomas con (super) gran angular hasta los detalles con un hermoso difuminado del fondo, hasta el rango de telefoto. El objetivo es relativamente ligero y las distorsiones que inevitablemente se producirán en un objetivo con zoom de este tipo se controlan bien o se corrigen con facilidad en la postproducción. Un estabilizador óptico de imágenes garantizará que no necesite trípode en la mayoría de las situaciones.

Y ahora, ¡diviértase creando un retrato urbano muy personal en su próximo viaje a una ciudad! Las ciudades presumen ahora en verano de su mejor cara, así que ¿a qué espera...?

Sobre el autor: Vera Wohlleben

En su blog Nicest Things, Vera Wohlleben no solo escribe sobre deliciosas recetas y bonitas decoraciones para el hogar. Esta blogger de Heidelberg también ofrece de vez en cuando una vistazo entre bastidores y describe detalladamente cómo logra sus fantásticas fotos. Nuestra lectura recomendada: http://www.nicestthings.com/2014/03/blogging-tips-and-tricks-behind-scenes.html

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