Encuadre horizontal vs. encuadre vertical

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¡Por qué debería girar la cámara fotográfica con mayor frecuencia verticalmente!

Encuadre horizontal vs. encuadre vertical

La mayoría de nosotros fotografía con el encuadre horizontal. Esto se debe a la naturaleza. Nuestro campo visual horizontalmente abarca unos 180 grados, verticalmente en cambio sólo unos 130 grados. Vemos pues en el formato apaisado. Los monitores de los ordenadores y los televisores están diseñados para la representación en formato horizontal. Las cámaras están diseñadas de tal modo que fotografiamos cómodamente utilizando el encuadre horizontal.

Los fotógrafos utilizan sobre todo el encuadre vertical solo para objetos que son más altos que anchos. En los retratos y las fotos arquitectónicas, por ejemplo, se utiliza muy a menudo. También las fotografías de paisajes lo usan en ocasiones, para incluir más primer plano y con ello aumentar la sensación de profundidad espacial.

Al margen de este tipo de aplicaciones convencionales, el encuadre vertical es también excelente para cambiar el contenido de una toma. Mediante la sección de imagen vertical, la mirada del observador se focaliza en un segmento más bien pequeño del campo visual. Nuevos elementos por encima y/o por debajo del objeto principal contribuyen de modo determinante también en el contenido de la imagen. Dejando de lado el contexto a la derecha y a la izquierda del objeto principal, se puede generar más tensión en la imagen.

Fotografíe, como nosotros en un viaje a Tokio, algunos objetos con el encuadre horizontal y vertical de modo consciente. Este es un buen ejercicio para educar el ojo y realizar tomas más densas, con más fuerza expresiva.

Toma de un distribuidor de bebidas japonés. El encuadre vertical actúa aquí más bien de modo documental, ya que sitúa la serie de botellas de bebidas en un contexto de más información. Así, ahora además pueden verse un cartel de publicidad y los dispositivos para pagar con tarjeta de crédito sin contacto.

Portal de edificio en Tokio. En la composición del encuadre vertical el fotógrafo se orientaba mediante el eje vertical, que aparece a través del poste eléctrico. Por eso el contenido de la imagen cambia: además de la ventana cerrada con una persiana verde en el primer piso, ha incluido en la imagen el toldo azul y los elementos decorativos de la tienda vecina. Por el contrario, la entrada y el ciclomotor aparcado junto a ella a la izquierda han desaparecido.

Santuario en un barrio residencial y de negocios cerca del Palacio Imperial, Tokio. Ambos pares de imágenes muestran claramente cómo el contenido de la imagen varía mediante secciones diferentes de la imagen. Lo que se evidencia es que en ambos casos se produce un efecto espacial más fuerte mediante los encuadres verticales.

La planta cuyas hojas amarillas trepan por una pared parece a veces frágil (encuadre horizontal) y a veces más bien floreciente (encuadre vertical). El efecto de florecimiento se ha conseguido entre otras razones, porque el tallo de la planta aparece como más largo y el espacio vacío sobre ella sugiere que todavía tiene espacio para crecer más.

Escena callejera en Tokio. Mientras que con el encuadre horizontal la tienda y los transeúntes son el objeto principal, con el encuadre vertical la atención se centra en el árbol aislado. Sólo girando la cámara se ha podido cambiar el contenido de la imagen radicalmente.

¡Pruébelo! Fotografíe también a partir de ahora con mayor frecuencia con el encuadre vertical. Acostúmbrese a considerar también sus objetos de encuadre horizontal en el encuadre vertical. De esta manera enseña a su mirada y descubre en parte objetos completamente nuevos. Después de un tiempo girará la cámara intuitivamente cuando vea un objeto susceptible de ser tomado con el encuadre vertical.

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